domingo, 20 de agosto de 2017

LA CONSPIRACIÓN CONTRA EL PUEBLO MAPUCHE

La guerra contra Arauco sigue...sólo que los mapuches no tienen más armas que su dignidad y su cosmovisión.



Hablar de conspiraciones en estos tiempos, es casi una enfermedad, así lo dicen los Psicólogos que trabajan para las élites, que gustan de hacer cosas que para todo el mundo son conspiraciones, pero para ellos son derecho al desarrollo y civilización. La historia del hombre está llena de actos así, que al final no son más que robos masivos de tierras y riquezas naturales de parte de los poderosos en contra de pueblos o naciones más débiles. 

La historia del pueblo mapuche está llena de desencantos y heroísmo. Si son reconocidos mundialmente como uno de los pueblos más feroces, no es por que genéticamente fueron creados para la guerra, sino que son un pueblo con malos vecinos. Desde tiempos precolombinos, fueron instados por el Imperio Inca para someterse a su Dios, lo que obviamente rechazaron, por que su cosmovisión los hace creer fuertemente en una vida de libertad y armonía con su tierra y no de sometimientos. Y entonces, hasta ahí no más llegó el imperio más grande de Sud América.

Con el correr de los años aparecieron los españoles, peores que los Incas. Ellos venían a esclavizar, quitar tierras y a imponer una religión que se contrapone absolutamente con la cosmovisión mapuche. El que diga que España no esclavizó a los aborígenes americanos, es un ignorante o un hipócrita pechoño que desea demonizar a los ingleses de esa época y hacer ver a los españoles como santos, lo que no es cierto. En mi tierra natal, por ejemplo, fueron diezmados plenamente los Picunches, y ahora ni tu sabes quienes eran ellos.

Y cuando se fueron los Españoles, quedaron los criollos que se hacen llamar chilenos, dirigidos tempranamente por familias europeas que no querían pagar tributo al Rey de España. Fuertemente influenciados por el imperio inglés y muchas veces con su apoyo económico, terminaron por declarar la independencia de Chile de los Españoles. Pero empezó una nueva era colonial, la de los adinerados europeos del Reino Unido. Y esa fue la perdición de Arauco. En chile se consolidó una élite económica que se convirtió el oligarquía, que hasta el día de hoy, con soberbia y atropellos a gobernado este país.

Arauco, con esta oligarquía estrictamente heredada por años, bastante cerrada, con muy pocos cambios de apellidos, todos ingleses, italianos, franceses, irlandeses, escoceses, y uno que otro croata, todos fieles al IUS SANGUINI, han llevado las riendas de este país y los mapuches han sido un obstaculo para ellos. 

Unas décadas posteriores a la independencia, el gobierno buscó integrar a la Araucanía, notando su afán independentista de esta nueva élite que se formaba, que como deseaba sus tierras inició una cruda campaña de desprestigio hacia el pueblo mapuche. El encargado de toda esta conspiración fue el diario El Mercurio de Valparaíso. Mientras los enviados del gobierno, como don Vicente Pérez Rosales, Ignacio Domeyko y José Victorino Lastarria, daban buenos pronósticos sobre el pueblo de Arauco para integrarlo al resto del país de forma pacífica, El Mercurio bombardeaba a la ciudadanía y al Congreso con sendos artículos donde los trataba de "hordas de salvajes". Escribía que el pueblo araucano se oponía a la civilización y que era "moralmente malicioso, limitado, astuto, feroz y cobarde al mismo tiempo, ingrato y vengativo". El referido periódico los descalificaba todo el tiempo, tratándolo de "barbaros", instigando a que se les exterminara al decir en uno de sus artículo que "ya es llegado el momento de emprender seriamente la campaña contra esa raza soberbia y sanguinaria, cuya sola presencia en esas campañas es una amenaza palpitante, una angustia para las riquezas de las ricas provincias del sur."

Lo peor de nuestra historia, es que siempre el parlamento ha tenido esa actitud servil con la oligarquía y ha apoyado atrocidades, tales como varios golpes de Estado y el genocidio mapuche que se inició en 1862 cuando el Ejercito conquistó Angol. Luego vinieron las leyes de 1866 para despojar a los mapuches de sus tierras, lo que se hizo eficientemente, matando a sus dueños y en 1868 se aprueba la Ley de Presupuesto para la ocupación total de la Araucanía. Pocos hablan de la intervención de Benjamín Vicuña Mackenna, que pedía que se hiciera lo mismo que en Rusia, osea, reducción y civilización de las hordas que poblaban su territorio. Él decía que "el indio no era sino un bruto indomable, enemigo de la civilización, por que sólo adora los vicios en que vive sumergido, la ociosidad, la embriaguez, la mentira, la traición y todo ese conjunto de abominaciones que constituyen la vida salvaje" y finalizaba diciendo que "el rostro aplastado, signo de la barbarie y ferocidad del auca, denuncia la verdadera capacidad de una raza que no forma parte del pueblo chileno". A mi me cuesta creer que el se sintiera chileno.

Con esa percepción del pueblo mapuche, y con la pasión generada en su contra con la sistemática e implacable campaña de desprestigio llevada a cabo por el diario El Mercurio de la familia Edwards, los mismo que hoy deben por ese diario millones al Estado de Chile, quedó sellado el destino de los feroces mapuches.

Hoy, los medios de comunicación nacional están todos bajo el control de la élite, por lo que el mundo no sabe que el Estado Chileno destina mucho personal armado para que patrulle y hostigue al pueblo mapuche, principalmente en zonas rurales. Se ha amenazado e intimidado a niños mapuches, mujeres, viejos, a todo el mundo, por que hay que tener contentos a los empresarios que se quedaron con sus tierras con la venia e intervención del Estado Chileno.

Hace poco dije, que no es integración lo que necesita el pueblo mapuche, necesita reconocimiento, respeto y unas enormes disculpas de todo el pueblo chileno por tantos años de abusos, atropellos y soberbia desatada en su contra. Chile se ha puesto al servicio de los colonialistas ambiciosos y ha perpetuado la guerra de Arauco, pero sin que ellos estén armados, se les ha creado una Ley Antiterrorista para aplacar su orgullo, su dignidad y sus propias vidas. Esto señores, me da vergüenza como chileno, pero es así y lamentablemente la ciudadanía parece haberse creído las frases del Mercurio y de Benjamín Vicuña Mackenna, por que pecan de indiferencia ante la problemática mapuche y cuando existe un abuso e ilegalidad de funcionarios públicos en contra de cualquier persona y no hacemos nada nos estamos convirtiendo en cómplices de ese delito. Por eso tenemos tanta tolerancia a los abusos en este país, que hasta hemos elegido de presidente a un delincuente, total lo que diga la élite es lo que vale.


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